Para Australia ganar el bronce sería un consuelo después de la abultada derrota frente a los All Blacks.
Australia y Gales disputarán el partido por el tercer puesto en el Mundial de Rugby que se disputa en Nueva Zelanda.
Ben Alexander, uno de los pilares de los Wallabies, aseguró que los Wallabies sienten una gran motivación ante la posibilidad de terminar terceros, después de sufrir una aplastante derrota en la semifinal del domingo pasado ante los All Blacks. “Queremos terminar el torneo con algo para mostrar y una medalla de bronce sería genial”, dijo.
“Regresar con las manos vacías sólo agravaría el dolor que ya estamos sintiendo ahora. Vamos a levantarnos y a estar dispuestos para brindar un buen espectáculo. Espero que seamos capaces de volver con una medalla de bronce y decir ‘fuimos derrotados por los mejores’, ya que eso lo podemos aceptar, pero aún así no bajamos los brazos”, afirmó.
Alexander aseguró que los instintos ofensivos de Australia y Gales darán como resultado un partido abierto con dos equipos con ganas de marcar puntos. “Espero que se vean dos equipos atacando mucho y tratando de brindar un buen espectáculo; ambos tienen un gran juego y disfrutan sus estilos de rugby”, dijo.
Adam Ashley-Cooper tiene sus propias razones para esperar un partido ofensivo, ya que con dos ‘tries’ más le daría un nuevo premio a los Wallabies, superando a Vincent Clerc como máximo anotador, siempre y cuando el ‘wing’ de Francia no pueda agregar alguna conquista a las seis que lleva, durante la final de la Copa Mundial de Rugby 2011, el domingo. Sin embargo, Cooper indicó que estaba centrado en cerrar la campaña de Australia de la mejor manera posible.


