La primera fecha de las Semifinales de la Liga Profesional de Fútbol Colombiano dejó en el ambiente de la capital de la República una muy agradable sensación: que como pintan las cosas, después de 33 años, se podría vivir una final bogotana, entre Millonarios y Santa Fe, sus dos equipos emblema.
La última vez que azules y rojos se enfrentaron fue el 20 de diciembre de 1978, cuando en el hexagonal final Millonarios ganó 3-1 a Santa Fe (goles de Juan José Irigoyen, Jaime Morón y Willington Ortiz) y dejó subcampeón al Cali, tercero a Nacional y cuarto a los santafereños. Santa Fe fue campeón por última vez en 1976 (35 años) y Millonarios en 1988 (23 años), por lo que la capital quiere acabar el ayuno de título. Está cerca de conseguirlo, peor aún falta un escollo. El que en teoría tiene todo servido en bandeja y casi todo listo, con su tiquete en el bolsillo, es el conjunto albiazul, que goleó 3-0 a un pobre Atlético Junior en ‘El Campín’ de Bogotá, con lo que tomó una ventaja considerable.
Esa diferencia le da tranquilidad y le puede reportar magníficos dividendos para manejar el partido de revancha mañana miércoles en el Metropolitano de Barranquilla, porque Junior saldrá como una tromba y en el contragolpe el equipo bogotano puede liquidar.
Millonarios jugó bien, seguro, no le dio pie a nada a su rival y eso estuvo bien. Lo malo fue que tuvo para ganar por lo menos 5-0, o sólo 4, marcador con el que prácticamente tendría asegurada la serie. Peor desperdició muchas ocasiones para anotar y ojalá eso no le cueste caro, porque Junior en el metropolitano es bravo. Pero como viene jugando… Millos dejó viva la serie, abierta, y tendrá que cuidarse mucho. Sin embargo, hay calma más no confianza, el equipo está tranquilo y seguro e que sacará el resultado para ir a la Final y jugar por la ansiada estrella 14.
El último recuerdo que se tiene de algo similar es en la Copa Postobón hace dos meses, cuando en Bogotá Millonarios goleó 4-1 en Semifinales y en Barranquilla aguantó la embestida de Junior y empató 0-0. Aunque Junior en casa es una tromba, al conjunto bogotano no es fácil que le hagan tres goles. En teoría, los azules son finalistas, pero…
Al otro lado está Santa Fe, que consiguió un valioso empate a domicilio en el Estadio Palogrande de Manizales al igualar 1-1 con Once Caldas, equipo que era favorito en la serie.
El conjunto bogotano juega bien, es ordenado, aplicado, sabe demoler a su rival y llega, aunque le falta más contundencia en ataque, peor hace goles y ahí va, ya llegó a las Semifinales y sueña con la estrella en el año e su cumpleaños número 70 y quiere ese regalo. Es, quizá, el equipo más compacto de los cuatro finalistas, aunque en casa por momentos deja dudas.
Caldas es muy duro, peligroso, sólido y el equipo con mejor ofensiva que hay. Esta serie esta abierta, peor Santa fe tiene que hacer valer su localía. Y podrá soñar. Peor todo pinta y huele a final bogotana. ¿Será?


