Dos hechos acaecidos el fin de semana prenden las alarmas en el fútbol colombiano y preocupan a los entendidos de esta bella disciplina y al aficionado en general.
Primero, hay mucho halo de intranquilidad por los disturbios de las llamadas barras bravas. Acá rechazamos ese tipo de comportamiento troglodita, violento, que no lleva a nada bueno y consideramos una absoluta estupidez armar tremendos líos, hechos bochornosos y hasta matar –como ha sucedido- por un equipo de fútbol.
Opinión

