La salida intempestiva de Jarno Trulli del equipo Caterham hizo que el país de los Ferrari, Alfa Romeo y los Maseratti, se quedara sin representantes en la máxima categoría.
Cuando sucedió en 1970 fue una tragedia. Pasado la crisis, creyeron que nunca volvería a darse. Sin embargo hoy, 42 años después, Italia vuelve a sufrir el dolor de quedarse sin representantes en la máxima categoría del automovilismo mundial, la Fórmula 1.
El país emblema de la F1, el país de la escudería más laureada de todos los tiempos, Ferrari, el país de los Alfa Romero y los Maseratti, el Michele Alboreto, Elio de Angelis, Alberto Ascari, Vittorio Brambilla, Andrea de Cesaris, Giuseppe Farina, Giancarlo Fisichella, Vitantonio Liuzzi, Alex Zanardi, Massimiliano Papis y Jarno Trulli, no tendrá pilotos en la grilla de la F1 en 2012.
Eso, porque Trulli fue sacado de manera sorpresiva de la escudería Caterham a última hora, para darle paso al ruso Vitaly Petrov, quien llegó con varios millones de dólares.
¿Por qué pasó?
En Italia se armó la grande por este hecho. Los ‘tifosis’ de la F1 han protestado airadamente en contra de Ferrari, considerando que no les da oportunidad a los pilotos locales.
“No basta con tener el pasaporte italiano para pilotar un Ferrari”. Así tajante fue ‘La Scudería’ ante el aluvión de críticas originadas porque el país que cuenta con la escudería más laureada, con circuitos míticos como Monza, Ímola o Mugello, y marcas de automóviles propias, ha perdido fuelle y presencia en la F1.
Mirándolo con cabeza fría, se podría decir que por una parte el relevo generacional de los Trulli (37 años) y Fisichella (39) no ha llegado, y la fuerza de los nuevos, como Tonio Liuzzi, se diluye en tiempos de crisis en los que son necesarios patrocinadores poderosos detrás.
En Italia duele esta situación, porque se recuerda que a finales de los años 90 la parrilla de la F1 era italiana, ni más ni menos que con 15 pilotos en cada gran premio. Ahora, la falta de patrocinadores ha generado crisis y falta de renovación. Es normal que se llegue a situaciones como ésta.


