El delantero paraguayo, quien recibió un tiro en la cabeza en enero de 2012, le ganó el pulso a la muerte y hoy espera ansioso su próximo retorno a la canchas.
El delantero paraguayo Salvador Cabañas ocupó las primeras planas de la prensa mundial el 25 de enero de 2010. En México, donde brillaba con la camiseta del América, acababa de protagonizar una discusión en el baño de un bar, y había terminado de la peor manera: con un disparo de arma de fuego en su cabeza.
Desde entonces, el goleador de la selección paraguaya que se preparaba para disputar la Copa Mundial de la Fifa de Sudáfrica ha transitado por todas las etapas posibles. Operaciones, internaciones en clínicas de rehabilitación y terapias psicológicas. Todo hasta llegar al milagro actual: ‘El Chava’, como le llaman, acaba de confirmar su regreso al fútbol profesional con la camiseta del 12 de Octubre, club que lo vio nacer y es de la tercera división de su país. El goleador de 31 años dialogó sobre todo esto.
“Estoy muy feliz, intentando hacer bien las cosas para recuperarme pronto al cien por ciento y volver a la cancha lo antes posible. Es lo que más quiero”.
¿Soñó con este momento?
Muchísimas veces, muchísimo tiempo. Y es increíble hacerlo finalmente en el club donde empecé mi carrera. Me están dando la oportunidad de estar aquí, me abrieron las puertas para venir a terminar mi recuperación y entrenar. Estoy muy agradecido.
¿Cómo retornó al 12 de Octubre?
Tengo una buena amistad con el Presidente del club, Luis Salinas, por lo que acordar mi llegada fue muy sencillo. Mis compañeros son jóvenes que me veían jugar hasta hace poco y me dicen que están emocionados, que me admiran.
El objetivo del equipo es retornar a Primera División. ¿El suyo cuál es?
La meta de la comisión directiva y el cuerpo técnico es subir a Primera, y lógicamente es lo mismo que quiero yo. Me ilusiona muchísimo todo esto. El fútbol es mi vida, me está dando una nueva oportunidad y sería muy importante conseguirlo.
El entrenador es Rolando Chilavert, al que ya tuvo en Guaraní y en 12 de Octubre. ¿Eso es importante?
Mucho. Es bueno estar con él, alguien que me conoce tan bien. Por eso le agradezco públicamente, tanto a Rolando como a todo su equipo por esta oportunidad.
¿Le han dado los médicos alguna recomendación especial en su regreso?
Tengo que tener cuidado de no cabecear pelotas que vengan muy fuerte, porque aún tengo la bala alojada en la cabeza. Por eso sigo trabajando en mi recuperación, insisto que quiero estar al cien por cien para volver a disfrutar y jugar con todo.
Uno de sus objetivos es volver a la selección. ¿Se imagina en Brasil 2014?
Sí, claro, ¿por qué no? Va a depender de mí. La selección está siempre en mi mente y en mi corazón, y haré todo lo posible para volver a vestir esos colores. Debo reconocer que en el último tiempo he visto pocos partidos, pero sé que el equipo está muy bien. El entrenador Francisco Arce tiene mucho que ver, es un gran profesional.
¿Qué piensa de los delanteros de la albirroja en los últimos dos años?
Los conozco bien, pero no quiero destacar a ninguno por sobre otros. Si están ahí es por algo y hay que dejarlos trabajar con tranquilidad.
¿Cómo definiría su recuperación? ¿Es un milagro?
Siempre tuve fe, a lo largo de toda mi vida. Y esto lo demuestra: muy pocas personas se salvan de algo como lo que me pasó a mí. Pero estamos acá, de pie y con la familia que es lo más importante de todo. Sólo quien ha pasado por algo así sabe lo que significa este momento.
¿Qué le ha enseñado lo que pasó?
Lo que siempre he hecho es disfrutar de mi familia, tanto de mi señora como de mis hijos. Y ahora sigo con esa postura. Pero sí quiero agradecerle a toda la gente paraguaya que oró por mí y por mi recuperación.
REDACCIÓN Y FIFA.COM


